Elecciones del CIAM 2026 - Patrick Sigwalt
SACEM
Como tuve la oportunidad de decir el pasado mes de junio, al recibir al CIAM en París con motivo del centenario de la CISAC, hoy nos enfrentamos colectivamente a una cuestión fundamental: ¿Qué lugar queremos seguir concediendo a la creación humana? Ese es precisamente el fondo de la cuestión del derecho de autor.
El derecho de autor no es únicamente un marco jurídico; refleja una visión de la sociedad: la idea de que la creación forma parte de nuestra humanidad y expresa quiénes somos, nuestra libertad, nuestra sensibilidad y nuestra diversidad. Esta visión encierra una promesa sencilla: que cada creador sea reconocido, pueda vivir de su trabajo y conserve su independencia.
El derecho de autor no establece ninguna distinción por razón de origen, género o creencias. Concede a cada creador los mismos derechos, las mismas protecciones y la misma libertad para crear y ser respetado. Por eso, defender el derecho de autor no significa proteger un privilegio. Significa defender una sociedad más justa, más abierta, más diversa y más inclusiva.
La fuerza de una democracia se mide por el lugar que concede a los artistas y a la libertad de crear.
Las promesas de la inteligencia artificial no pueden justificar el uso de obras humanas sin transparencia, sin consentimiento y sin una remuneración justa. Por esta razón, a iniciativa de África y Francia, el CIAM formula hoy una ambición importante: lograr que la UNESCO reconozca el derecho de autor como parte del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.
Como presidente de la SACEM desde hace varios años, me he dedicado a este proyecto. Hemos obtenido el apoyo del Gobierno francés, de un gran número de miembros eminentes de la UNESCO y, finalmente, la adopción de un protocolo adicional a los textos sobre inteligencia artificial con el fin de salvaguardar eficazmente el derecho de autor.
Este proceso, iniciado por África y Francia, requiere un trabajo de fondo que deseo impulsar junto con mis colegas en el seno del Comité Ejecutivo del CIAM, si me conceden su confianza. Porque el derecho de autor contribuye a preservar la diversidad de las expresiones culturales, un principio que se encuentra en el centro de la misión de la UNESCO, y el CIAM es la organización más legítima para llevar adelante una ambición de esta naturaleza.
Reconocer el derecho de autor como patrimonio cultural inmaterial significa afirmar que los creadores merecen la misma protección que las lenguas, las tradiciones y los conocimientos que constituyen nuestro patrimonio común.
Y significa enviar un mensaje sencillo al mundo: La creación humana es una parte esencial de lo que somos y la condición de nuestra libertad.
Patrick SIGWALT
BIOGRAFÍA
Después de sus estudios en el Conservatorio Nacional de Artes y Oficios y de haber trabajado en Londres y posteriormente en Saban Records, en Los Ángeles, Patrick Sigwalt se incorpora a Delphine Production, en París, donde produce todos los álbumes, entre ellos Ocarina, por el que recibe varios discos de oro y de diamante.
Posteriormente colabora en más de 250 álbumes en Francia y a nivel internacional. Su complicidad con Bernardo Sandoval dará lugar a la banda sonora de la película WESTERN, de Manuel Poirier, por la que Sandoval recibirá el César a la Mejor Música de Película. Patrick funda entonces la sociedad Score Factory, que le permitirá firmar numerosas composiciones para el cine y la televisión.
Fue profesor del CNSMDP —Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza de París— durante 30 años. Allí creó la primera clase de música para cine.
Como miembro de numerosas instituciones nacionales e internacionales, es presidente honorario de la Unión de Compositores de Música de Películas y forma parte de las tres organizaciones francesas representadas en la ECSA.
Es miembro de la Asamblea General del Festival de Cannes y de la Academia de los César.
En la SACEM, fue sucesivamente nombrado comisario y posteriormente elegido administrador, secretario general y, finalmente, presidente en tres ocasiones, la última de ellas por unanimidad. Está en el origen de la creación del CSI —Consejo para la Innovación— de la SACEM, patrocinado por Jean-Michel Jarre.
Firme defensor de los derechos de autor y de la gestión colectiva, tras dos años de negociaciones con los editores, firmó el código de usos de la edición musical en presencia de la ministra de Cultura, con el fin de redefinir las obligaciones de los editores y luchar mejor contra la edición coercitiva.
Defensor decidido de los valores culturales, participó activamente en 2019 en la votación de la directiva europea sobre derechos de autor frente a las GAFAM, en el seno del Parlamento Europeo de Estrasburgo.
Paralelamente a sus diferentes responsabilidades, continúa componiendo numerosas bandas sonoras para películas y series, especialmente al otro lado del Atlántico, lo que le valió el ASCAP Screen Music Award 2020 por la música original de la serie número 1 en Estados Unidos.
También compone, junto con Jean-Christophe Prudhomme, la música de la serie francesa más exportada del mundo, galardonada con el premio UniFrance Export Award 2021.
Considerado uno de los compositores franceses con mayor difusión internacional, recibió el GRAN PREMIO SACEM 2022 por su repertorio exportado.
En 2025, fue condecorado por el Gobierno francés y elevado al grado de comandante de la Orden de las Artes y las Letras por la ministra de Cultura.